Sala para la gente de Sucre, la Ciudad Blanca, capital constitucional de Bolivia y una de las más bonitas del país con su casco colonial de casas encaladas. Aquí cae quien camina la plaza 25 de Mayo, quien conoce la Casa de la Libertad donde se firmó la independencia, y quien sube al mirador de La Recoleta o pasa por el mercado central a probar frutas y jugos.
La conversa lleva el sello chuquisaqueño: el orgullo de una ciudad universitaria y tranquila, con la Universidad San Francisco Xavier, el clima templado agradable, y los antojos de mondongo, chorizo chuquisaqueño y los famosos chocolates de la ciudad. Sale el ambiente estudiantil, las iglesias coloniales, y las escapadas a Tarabuco por su feria dominical de textiles. Gente educada, calmada y orgullosa de su historia.
Para entrar
Pon un apodo, saluda y quedas dentro. Vale para el sucrense de aquí y para el chuquisaqueño que anda por fuera.