Sala para los orureños, la gente de Oruro, la capital folklórica de Bolivia, allá en el altiplano frío y alto. Aquí se junta quien conoce el santuario del Socavón y su Virgen, quien vive el Carnaval de Oruro como lo más grande del año, esa entrada Patrimonio de la Humanidad con la diablada, los caporales y las morenadas bajando por horas.
La conversa va por lo altiplánico: el frío bravo, el viento y la altura, la vida minera que marcó a la ciudad con el estaño, y los antojos de un buen charquekan orureño, el rostro asado y el api caliente con pastel en las mañanas heladas. Sale el orgullo del Carnaval, las bandas, los ensayos de las fraternidades y las escapadas al lago Uru Uru o a los termales cercanos. Gente aguerrida, festiva y muy suya con sus tradiciones.
Así entras
Escribe un apodo, saluda y listo. Bienvenido el orureño de la ciudad y el que se fue con la nostalgia del Socavón.