Los cibaeños tienen su propio acento y aquí se nota. En esta sala se habla como en Santiago, con esa i por medio que nos delata, y se cuadran las cosas sin apuro. Se conversa del Monumento a los Héroes de la Restauración a la hora en que se pone dorado, de una vuelta por el Centro León y de si vas a bajar al carnaval a correrle a los lechones.
Santiago es tierra de tabaco, de trabajo y de gente franca, y eso se traduce en charlas directas y con humor. Entra quien vive por la avenida Estrella Sadhalá, quien es de Cienfuegos o de Pekín, y también santiagueros regados por el mundo que quieren oír de su ciudad. Sirve para hacer amistades, ponerte al día del Cibao o pasar un rato agradable con paisanos que te entienden a la primera.