Montreal tiene una vida latina concentrada en barrios como Côte-des-Neiges, Parc-Extension y Villeray, donde el español convive a diario con el francés de Quebec y el inglés. Esta sala junta a colombianos, mexicanos, chilenos, venezolanos y argentinos que llegaron a estudiar, trabajar o rehacer su vida en una ciudad bilingüe donde aprender francés se vuelve casi obligatorio para moverse con soltura.
Inviernos largos y un pedazo de casa en español
El invierno de Montreal es más largo y más duro que el de Toronto, y eso también se comenta en la sala junto al metro, los túneles subterráneos de la ciudad para escapar del frío, y la nostalgia por comida que aquí cuesta encontrar. La poutine se vuelve un descubrimiento curioso para quien llega, mientras el Mont Royal y el Viejo Montreal son puntos de encuentro habituales cuando el clima acompaña. Hablar español en Montreal es, para muchos, un respiro.