Brasil es el único país de Sudamérica donde el español no es la lengua materna, así que esta sala vive de forma natural entre dos idiomas: brasileños que practican español, hispanohablantes que chapurrean portugués, y de fondo el fútbol, el carnaval y la música como terreno común que no necesita traducción.
Se debate quién es mejor entre Corinthians y Flamengo con la misma pasión que un boliviano defiende su selección, se comparte samba, forró y funk carioca, y hay bastante intercambio de brasileños que viven en países hispanohablantes y viceversa.