La Habana es la Habana, y quien es de aquí lo dice con orgullo. En la sala se junta gente que camina el Malecón al atardecer, que conoce cada callejón de La Habana Vieja, que se mueve entre el Vedado, Centro Habana y los repartos de más afuera. Habaneros de esos que hacen la cola con humor y resuelven lo que sea con ingenio.
Conversar como en el barrio
Se habla de todo: del béisbol y el eterno pique Industriales contra Santiago, de la música que sale de cualquier esquina, del calor, de la vida cotidiana con sus vueltas. Entra gente joven y no tan joven, quien está en la ciudad y quien se fue pero lleva la Habana metida dentro y quiere hablar con paisanos. Conversación viva, con chispa y ese choteo habanero que no falta. Un sitio para conocer gente, hacer amistades y sentirse en casa aunque sea por pantalla.