Cuba vive dividida entre la isla y una diáspora inmensa repartida por Estados Unidos, España y buena parte de América Latina, y esta sala es de los pocos puntos donde ambas realidades conversan directamente. El humor cubano para sobrellevar lo difícil es una constante, tanto como la música: son, timba, reguetón cubano.
Se comparten recetas de ropa vieja y congrí, nostalgia por La Habana o Santiago, y también noticias de la isla que quienes están fuera siguen con atención diaria.