A Bonao la llaman la Villa de las Hortensias, y quien pasa por la Autopista Duarte camino a Santiago siempre se detiene a comer algo o a comprar dulces. En esta sala se junta esa gente de paso convertida en vecinos: bonaenses del centro, de Sabana del Puerto y de los campos de Monseñor Nouel que conocen bien el trajín de estar justo a mitad de camino entre las dos ciudades grandes.
Se habla de la vida alrededor de la minería que marcó a la zona, del río Yuna, del arte que ha dado el pueblo y de lo tranquilo que se vive comparado con la capital. También sale el orgullo por los artistas y peloteros que han salido de aquí. Entra quien vive en Bonao y quien se fue a trabajar fuera pero vuelve por la Duarte cada vez que puede. Buena sala para conocer paisanos, echar cuentos y sentir cerca ese pueblo verde del centro del país.