Aquí se junta la raza que vive en Phoenix y aguanta el calor del desierto hablando español. La mayoría son mexicanos, muchos con raíces en Sonora, gente de Maryvale y del sur de la ciudad que llena las taquerías y las tiendas del barrio. En Arizona el sol pega a más de 110 grados en verano, pero entre paisanos siempre hay ambiente para platicar y hacer amistades.
Vivir en el desierto
Se habla de la carne asada del fin de semana, de las chimichangas y los burros de estilo sonorense, del calor que obliga a salir de noche y de los amaneceres rojos sobre el desierto. También de la chamba en la construcción, la jardinería y los restaurantes, de las familias que llevan generaciones aquí y de las ganas de mantener el idioma con los hijos. Un sitio para conectar con gente que vive tu mismo día a día.