Esta es la sala para los latinos que aguantan el invierno de Chicago y no sueltan el español. Aquí se encuentran los mexicanos de Pilsen y de La Villita, la gente que camina la 26 con sus panaderías y sus paleterías, y los boricuas de Humboldt Park bajo las banderas gigantes de la División. En la ciudad del viento el frío pega duro, pero entre paisanos siempre se calienta la plática.
Chicago en nuestro idioma
Se habla de las nevadas que paralizan todo, del elote de la esquina en verano, de los murales de Pilsen, de los tamales del domingo y de las ganas de que llegue el buen tiempo para el parque. También de la chamba en las factorías, de criar hijos entre dos culturas y de esa mezcla rara de extrañar la tierra y ya sentir a Chicago como propia. Un buen sitio para hacer amigos que viven lo mismo.