Esta es la Guadalajara mexicana, la de Jalisco. Si buscabas la española, la de Castilla-La Mancha, se conversa en la sala de España. Es otro de los topónimos que se repiten a los dos lados del Atlántico.
Guadalajara se sabe cuna de cosas muy mexicanas: el mariachi nació ahí, el tequila se produce a un paso en los pueblos de Jalisco, y el orgullo tapatío se nota en la forma de hablar, más pausada que la chilanga pero igual de directa. En el chat de Guadalajara ese carácter se respira desde el primer mensaje.
Tortas ahogadas, Chivas y la charrería
La torta ahogada, bañada en salsa de chile de árbol, es motivo de debate constante sobre cuál puesto la hace mejor. El fútbol también manda: Chivas es más que un equipo, es identidad, y quien no es tapatío rápido lo entiende al entrar a la sala. Se habla de Tlaquepaque y sus artesanías, de Zapopan, del Centro Histórico con la Catedral y la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, y de la charrería como tradición que sigue viva.
La zona metropolitana
Aunque la sala se llame Guadalajara, entra gente de Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco, que hacen vida en la misma ciudad. También jaliscienses de Puerto Vallarta, Chapala y los Altos.
Los tapatíos del otro lado
La comunidad jalisciense en Estados Unidos es de las más numerosas, sobre todo en California e Illinois, y aprovecha la sala para mantener el acento y las costumbres de casa. Con una o dos horas de diferencia, están conectados casi a la vez.