Aquí se junta la banda de Tijuana, esa ciudad pegada a la línea que nunca se apaga y donde cabe gente de todo el país. Caen los que cruzan la garita a diario, los que salen por la Avenida Revolución, los de la Zona Río con sus antros y su Cultura, los de Playas viendo el muro meterse al mar y los que a las tres de la mañana ya andan buscando un taco de adobada bien servido.
El ambiente
Se platica de dónde comer los mejores tacos o una Caesar como la de aquí, del cruce y las horas de espera en la línea, de la escena de música y arte que no para, de los Xolos y de escapadas a Rosarito o Ensenada por la carretera de la costa. También de chamba en la maquila, de renta cara y del ir y venir constante.
La línea, que ordena el día
San Ysidro es de los cruces fronterizos con más tráfico del mundo, y eso marca la vida de mucha gente de la sala: los que trabajan en San Diego y duermen en Tijuana calculan la espera antes de decidir a qué hora salen de casa. El tema aparece a diario y no como queja abstracta, sino con datos: cuánto hay ahora, por qué garita conviene, si el SENTRI compensa.
Una ciudad de llegados
Tijuana es de las ciudades mexicanas con más gente de fuera: sinaloenses, chiapanecos, oaxaqueños y de todos lados, además de quienes llegaron y se quedaron esperando otra cosa. Eso hace que la sala tenga acentos mezclados y menos localismo que otras.
Salas cercanas
México, Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Estados Unidos.