Santa Marta tiene el privilegio de mezclar mar Caribe y sierra nevada en el mismo paisaje, y esta sala junta a la gente que vive ahí día a día. Es para samarios de verdad: los que caminan el Camellón frente a la bahía, los que se refrescan en el Rodadero o los que se van a Taganga a comer pescado frito con patacón.
Mar, sierra y calor caribe
Aquí se habla del atardecer sobre la bahía con el Morro al frente, de subir a Minca a buscar el fresco de la montaña, del Parque Tayrona y sus playas, y de ese calor pegajoso que solo afloja con la brisa del mar. Se comenta de ser la ciudad más antigua del país, de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada, del sabor costeño en la comida y en la forma de hablar, y de vivir entre el turismo y la calma. Charla con brisa marina.
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