Medellín se llama a sí misma la ciudad de la eterna primavera, y no exagera: el clima templado todo el año es motivo de orgullo constante entre los paisas. Eso, sumado a un carácter que combina cordialidad extrema con picardía, hace que el chat de Medellín tenga un ritmo particular, cercano desde el primer «¿qué más, pues?».
Del Poblado a la Comuna 13, con metrocable de por medio
La sala junta gente de El Poblado, Laureles, Envigado y la Comuna 13, que pasó de ser símbolo de violencia a referencia de transformación urbana gracias al metrocable y las escaleras eléctricas. La bandeja paisa, el sancocho y las arepas de chócolo son tema fijo de conversación gastronómica, y la Feria de las Flores en agosto genera nostalgia entre los paisas que viven fuera. El «parcero», el «pues» al final de cada frase y el «qué pena con usted» son parte del hablar cotidiano que se traslada tal cual al chat.
El Valle de Aburrá entero
Aunque la sala se llame Medellín, entra gente de todo el valle: Bello, Itagüí, Sabaneta, La Estrella y Caldas, que se mueven a diario en metro y hacen vida en la ciudad. También paisas del resto de Antioquia que bajan cada tanto.
Los que están afuera
Hay mucho paisa en Estados Unidos, España y Panamá, y son los que sostienen la sala a horas en las que Medellín duerme. La Feria de las Flores y la Navidad con sus alumbrados son las dos conversaciones que aparecen solas en ese grupo.
Salas cercanas
Están Colombia, Bogotá, Cali, Barranquilla y Cartagena. Para hablar con el resto del continente, latinos.
Entrar
Con un apodo, gratis y sin registro. Funciona en el celular igual que en el computador.