Rivera es única: cruzás la avenida y ya estás en Santana do Livramento, Brasil, sin aduana de por medio. Por eso en esta sala se mezcla todo, el español, el portugués y ese portuñol de frontera que solo se entiende acá. Es normal que un riverense y un santanense charlen como si fueran de la misma ciudad, porque en los hechos casi lo son.
Frontera de verdad
Se habla de los free shops sobre la avenida Sarandí, de subir al Cerro del Marco a ver las dos ciudades juntas, del Parque Internacional con la plaza que comparten los dos países y del cambio del real y el peso. También del churrasco, del fútbol de un lado y del otro, y de cruzar a comprar más barato.
Si sos de la frontera o te tira esa mezcla, entrá, saludá en el idioma que te salga y sumate.