Panamá tiene una posición única: es el punto donde se cruzan dos océanos y buena parte del comercio mundial, y esa condición de bisagra se refleja en una sala con gente muy conectada a lo internacional. Ciudad de Panamá, Colón y David aportan cada una su acento.
El canal es tema de orgullo nacional casi obligado, pero también se habla de la vida en la Zona Libre, de la mezcla cultural que trae tanto tránsito de gente, y de los panameños que armaron vida en Estados Unidos o España.