Colón es puerto, es Caribe y tiene un carácter que no se parece al del resto del país. Aquí entra gente que creció entre las calles numeradas, que conoce la Zona Libre por dentro y no nada más de pasada, y que lleva el ritmo del congo y la música de tambor en la sangre, sobre todo cuando llegan los carnavales.
Orgullo colonense
Se conversa de la vida en la ciudad, del calor pegajoso, de los partidos, de la salsa que suena fuerte y de esa mezcla afrocaribeña que hace a Colón distinto. Hay quien defiende su tierra con uñas y dientes frente a los prejuicios de la capital, y quien simplemente quiere charlar con paisanos que hablan igual y se ríen de lo mismo. Un espacio para colonenses de aquí y de los que emigraron pero no se olvidan.