David es la capital de Chiriquí y tiene su propio orgullo, ese de tierra alta y clima que arde al mediodía. En esta sala se junta gente que da la vuelta al Parque Cervantes por la tarde, que sube a Boquete el fin de semana a tomar café y aire fresco, y que espera todo el año la Feria de San José de David en marzo.
La conversación va por lo cotidiano: el calor de la ciudad, las carreras a Costa Rica cruzando por Paso Canoas, los recuerdos de subir al volcán Barú de madrugada para ver el amanecer. Hay chiricanos de pura cepa y también quien llegó por trabajo o estudio a la UNACHI. Se chatea tranquilo, con ese trato de provincia donde la gente todavía saluda y pregunta cómo estás antes de entrar en materia.