Ilopango tiene un nombre que suena a lago, y con razón: el lago de Ilopango, un enorme cráter lleno de agua, es la seña de la zona y un plan de finde clásico para bañarse o comer a la orilla. Ilopanguenses platican de eso, de la vida en las colonias del municipio, del antiguo aeropuerto de Ilopango y de moverse a diario al centro de San Salvador.
Se habla del ambiente de barrio, del comercio local, de las fiestas patronales, de las canchas del sector y de planes sencillos para el finde, muchas veces con el lago de por medio. La conversación es franca y con humor, con gente que comparte la rutina del oriente de la capital y ganas de platicar. También cae gente de San Martín, Soyapango y otros municipios vecinos.
Si eres de Ilopango o del área metropolitana, agarra tu apodo y métete.