Esta es la Córdoba argentina. Si buscabas la andaluza, se conversa en la sala de Andalucía, y si buscabas el departamento colombiano, en Colombia. Es de los topónimos que más se repiten en español y conviene decirlo de entrada.
Córdoba tiene una tonada que se reconoce apenas alguien abre la boca, o escribe, en este caso, porque hasta por texto se nota el «cantito» cordobés en la forma de construir las frases. Es una ciudad universitaria, llena de estudiantes que llegan de todo el país, y eso le da un aire joven que se siente en el chat.
Fernet, «cuartetazo» y humor cordobés
El fernet con coca es casi una institución social en Córdoba, y el cuarteto, ese género bailable con Rodrigo como referencia histórica, suena de fondo en cualquier previa. Los cordobeses tienen fama de buen humor y de reírse de sí mismos antes que nadie los joda, algo que se traslada directo a la sala. Se habla de La Cañada, de Nueva Córdoba y su vida nocturna, de las sierras cercanas como plan de escape de fin de semana, y de la rivalidad, más cariñosa que otra cosa, con Buenos Aires y el resto del país, que suele cargar a los cordobeses con su tonada.
Una ciudad de estudiantes
La Universidad Nacional de Córdoba es la más antigua del país y arrastra gente de todas las provincias, sobre todo del norte. Eso marca el pulso de la sala: mucho movimiento de marzo a noviembre y bastante calma en el verano, cuando media ciudad se va.
Las sierras
Carlos Paz, La Falda, Mina Clavero, Alta Gracia y el Valle de Punilla aparecen cada fin de semana largo. Es la conversación más previsible de la sala y también la que más gente engancha.
El fútbol, que acá son tres
Belgrano, Talleres e Instituto reparten la ciudad, y a diferencia de otras plazas no hay un clásico único sino varios. Cuando juega alguno se nota en el ritmo del chat.