Ahuachapán tiene una curiosidad que pocos lugares presumen: los ausoles, esos hoyos de vapor y agua hirviente que salen de la tierra y que hasta se usan para generar energía geotérmica. Ahuachapanecos platican de eso, del clima fresco de la zona cafetalera, del Parque Central y la iglesia y de la cercanía con la frontera de Guatemala en Las Chinamas.
Se habla del café que marca la vida de la región, de las flores de la Ruta y de escapadas a Apaneca, Ataco y la Ruta de las Flores llena de murales y cafés. La plática tiene ese aire tranquilo del occidente, cordial y de pueblo, con gente orgullosa de su tierra y su clima. También cae gente de Atiquizaya, Tacuba y otros pueblos del departamento a compartir plática.
Si eres ahuachapaneco o del occidente salvadoreño, agarra tu apodo y métete.