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Figuras · 5 min

Papus: el médico del zar Nicolás II y la Orden Martinista

Gérard Encausse, conocido como Papus, fue médico militar francés, fundador de la Orden Martinista y curandero espiritualista en la corte rusa. Su tarot de los bohemios definió un género.

Crónica de Tarotgratuito.net

Gérard Anaclet Vincent Encausse (1865-1916) es uno de esos personajes del ocultismo europeo cuya figura parece diseñada para la novela histórica: médico militar de la República Francesa, fundador de una orden esotérica con ramificaciones en varios países, autor del primer libro serio sobre el tarot como sistema simbólico, y consejero espiritual del zar Nicolás II. Todo ello en una vida de cincuenta años que terminó en las trincheras de la Primera Guerra Mundial. El seudónimo Papus, tomado del genio de la medicina en el Nuctemeron atribuido a Apolonio de Tiana, lo acompañó en todos estos roles.

Médico, teósofo y fundador de la Orden Martinista

Encausse nació en La Coruña en 1865, hijo de madre española y padre francés, y creció en París. Estudió medicina en la capital, donde simultaneó los estudios con una actividad esotérica intensa. Fue miembro de la Sociedad Teosófica y del grupo cabalístico de Saint-Yves d'Alveydre antes de fundar, en 1891, la Orden Martinista. Esta orden reclamaba una doble herencia: la de Louis-Claude de Saint-Martin, el "filósofo desconocido" del siglo XVIII, y la del maestro de Saint-Martin, Martínez de Pasqually, fundador de la Orden de los Caballeros Masones Elegidos Cohen.

La Orden Martinista que Papus estructuró tenía un carácter marcadamente cristiano esotérico, con tres grados de iniciación y una vocación de síntesis entre tradición cristiana y hermetismo. A diferencia de otras órdenes de la época, reclutó miembros en España, Rusia, América Latina y varios países europeos, constituyendo una de las redes esotéricas más extendidas de finales del siglo XIX. Papus fue también uno de los fundadores del periódico esotérico L'Initiation y prolífico autor de obras sobre cábala, magia y astrología.

El tarot de los bohemios

El tarot de los bohemios, publicado en 1889, fue su obra más influyente. En ella desarrolló el tarot como sistema simbólico completo, retomando la conexión entre los arcanos mayores y la Cábala que Lévi había esbozado, y organizando los veintidós arcanos como un código del cosmos, el hombre y Dios. Conviene precisar que la afirmación de Papus de que el tarot era un libro sagrado de los antiguos egipcios transmitido a través de los gitanos no tiene respaldo histórico: los historiadores del tarot sitúan su origen en el norte de Italia del siglo XV, sin conexión demostrada con Egipto ni con las tradiciones cabalísticas anteriores al siglo XVIII. Su valor como libro no radica en esa genealogía apócrifa, sino en haber sido el primer intento sistemático y amplio de interpretar el tarot como un sistema de conocimiento.

"El tarot es la Biblia de Biblia, el libro-clave del gran libro de la naturaleza." — Papus, El tarot de los bohemios, 1889.

En la corte del zar Nicolás II

El episodio más extraordinario de la vida de Papus fue su presencia en la corte imperial rusa. Según fuentes diversas de la época, fue invitado a San Petersburgo en varias ocasiones entre 1900 y 1905 para participar en sesiones espiritualistas organizadas por la familia imperial. El zar Nicolás II y la zarina Alejandra compartían un interés vivo por el espiritismo y las comunicaciones con los muertos, terreno en el que Papus, con su autoridad de médico y ocultista, resultaba una figura de peso.

Las fuentes rusas mencionan que Papus habría realizado evocaciones y que en alguna sesión habría convocado el espíritu del zar Alejandro III, padre de Nicolás, para transmitirle mensajes. Según algunas crónicas, pronunció también una profecía sobre el destino de la dinastía si la influencia de Rasputín seguía creciendo, prediciendo la revolución si Papus mismo no podía detenerla desde el más allá tras su muerte. Estas narraciones, repetidas en memorias de la época, deben tomarse con la cautela debida: proceden de fuentes indirectas, son coherentes con la atmósfera de credulidad que rodeaba a la corte imperial en esos años, y resultan imposibles de verificar de forma independiente.

Lo que la historia confirma es que Papus murió en 1916, de tuberculosis contraída mientras ejercía como médico militar en el frente de la Primera Guerra Mundial. El mismo año murió asesinado Rasputín, el otro gran personaje esotérico de la corte rusa. La revolución de 1917 llegó al año siguiente.

Un ocultismo de síntesis

La figura de Papus ilustra una tensión característica del ocultismo finisecular. Era un hombre con formación científica rigurosa, médico que conocía la anatomía y la fisiología de su época, y a la vez un entusiasta de prácticas que su propia formación debería haberle llevado a cuestionar más radicalmente. En él, como en tantos otros de su generación, coexistían la razón y el deseo de lo maravilloso sin aparente contradicción interna.

Su legado más sólido no son las sesiones espiritualistas en Rusia sino el trabajo intelectual: la Orden Martinista sobrevivió a su muerte y existe todavía bajo diversas formas, y El tarot de los bohemios inauguró un género —el ensayo esotérico sobre el tarot como sistema de conocimiento— que no ha dejado de producir títulos desde entonces. Que la genealogía egipcia que invocaba fuera ficticia no ha impedido que el sistema de estudio que construyó sobre ella resulte, para sus practicantes, genuinamente funcional. En esa paradoja, Papus sigue siendo un caso de estudio para cualquiera que se interese por la historia del pensamiento esotérico occidental.

Fuentes y para saber más

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