Penny Dreadful reúne en el Londres victoriano a las grandes criaturas de la ficción gótica —el monstruo de Frankenstein, Dorian Gray, personajes de Drácula— alrededor de Vanessa Ives, una médium atormentada por fuerzas demoníacas. La serie toma su nombre de los «penny dreadfuls», los folletines baratos de terror del siglo XIX.
El símbolo detrás de la historia
El corazón esotérico de la serie es el espiritismo y la posesión. Las sesiones de médium, el tarot, los rituales de invocación y la lucha de Vanessa contra Amunet/Lucifer están tratados con una estética ritual muy cuidada. La serie dialoga con la fascinación real de la época victoriana por lo oculto, el mesmerismo y la comunicación con los muertos.
Por qué verla en clave simbólica
Más allá del festín gótico, Penny Dreadful explora la fe, la culpa y la posibilidad de la condena. Vanessa Ives es uno de los mejores retratos televisivos de una vidente: no como truco, sino como carga espiritual.
