Guayaquil es la ciudad más grande de Ecuador y también la más calurosa: el clima costeño se nota en el ritmo de vida, más relajado y directo que en la sierra, y en un acento que habla más rápido y se come letras que el resto del país a veces no entiende a la primera. El Malecón 2000, el Cerro Santa Ana con sus casas de colores y las iguanas del Parque Seminario son parte de la identidad visual de la ciudad que aparece constantemente en la sala.
Encebollado, verde y la eterna rivalidad con Quito
El encebollado —remedio infalible contra la resaca— y el verde frito acompañan casi cualquier comida, y hablar de comida guayaquileña siempre genera conversación. Con Quito la rivalidad es histórica y se vive con humor: el guayaquileño se ve a sí mismo como más echado para adelante y menos protocolario que el quiteño, y esa diferencia de carácter entre costa y sierra da para horas de charla en la sala.