Escorpio no conoce las medias tintas. De elemento Agua y modalidad fija, une la profundidad emocional con una voluntad casi inquebrantable. Regido por Plutón —y por Marte en la tradición clásica—, se siente atraído por lo oculto, lo tabú y todo aquello que otros prefieren no mirar; su fuerza nace justo de esa capacidad para transformarse a través de lo intenso.
El carácter de Escorpio
Su gran poder es la determinación, la lealtad feroz y una perspicacia que detecta lo que se esconde tras las apariencias. La sombra son los celos, el afán de control y un rencor que le cuesta soltar cuando se siente traicionado. Ama con una intensidad que puede ser magnética o abrumadora, entregándose por completo o no haciéndolo en absoluto. En el trabajo investiga a fondo y sostiene el esfuerzo hasta el final. Su aprendizaje pasa por confiar y por dejar morir lo que ya no lo nutre.
Escorpio en el amor y las relaciones
Busca vínculos totales, sin superficialidad ni tibieza. Se reconoce en Cáncer y Piscis, con quienes comparte la hondura del agua, y en Capricornio, cuya solidez respeta su intensidad. Leídas como símbolo, estas afinidades lo invitan a amar sin necesidad de poseer.