Siguatepeque tiene una ventaja que sus habitantes presumen: el clima fresco de montaña rodeado de pinares, justo a mitad de camino entre Tegucigalpa y San Pedro Sula. Siguatepecanos platican de eso, del ambiente tranquilo de la ciudad, del Parque Central, de las hortalizas y el café de la zona y de ser parada obligada en la carretera del norte.
Se habla de la vida en una ciudad mediana y ordenada, de las escapadas a los cerros y bosques cercanos, del ambiente estudiantil por los institutos y universidades y de planes tranquilos para el finde. El trato es amable y sereno, muy de gente de montaña, con esa calma que da el clima. También cae gente de Comayagua y del centro del país a compartir plática.
Si eres de Siguatepeque o de la zona central, agarra tu apodo y métete.