Puntarenas es el Puerto por excelencia, una lengua de tierra angosta metida en el Pacífico. Aquí está el Paseo de los Turistas frente al mar, donde se toma el churchill, ese granizado dulce que inventaron los porteños. El ferry sale hacia Paquera y Nicoya, y el ambiente es de calor, brisa salada y vida de puerto.
En esta sala se junta gente porteña que conoce el muelle, la pesca, las fiestas de la Virgen del Mar en julio con su procesión de barcos, el Estadio Lito Pérez y la afición del Puntarenas FC. Se habla del mar, del calor bravo, de música, de trabajo y del día a día en una ciudad costera con mucha personalidad y sabor propio.
Entra con tu apodo y ponte a platicar con paisanos del Puerto. Sin registros ni vueltas.