Puerto Rico tiene una relación particular con su identidad —isla caribeña, territorio de Estados Unidos, y cuna de un género musical, el reggaetón, que hoy domina el mundo— y esa complejidad se nota en las conversaciones de esta sala, mitad orgullo boricua, mitad reflexión sobre el estatus de la isla.
San Juan, Ponce y Bayamón aportan sus matices, y buena parte de la comunidad activa vive en Florida u otros estados de EE. UU., manteniendo el «wepa» y el acento boricua bien puesto pese a la distancia.