A Chinandega la conocen como la ciudad del calor, y quien vive aquí lo sabe: el sol pega duro entre los cañaverales y las plantaciones de maní. Al fondo se ven el volcán San Cristóbal, el más alto del país, y hacia la costa el Cosigüina. La vida se mueve por el parque central, el mercadito y los ranchones de las afueras.
En esta sala se junta gente chinandegana que conoce Corinto y su puerto, las playas de Aposentillo y Jiquilillo, el ron de la zona y el ambiente ganadero y agrícola de todo el occidente. Se habla de trabajo, de deporte, de música y de la vida diaria aguantando ese calorón que tanto define a la ciudad.
Entra con tu apodo y ponte a platicar con paisanos del occidente. Sin vueltas ni registros.