Los cristales son herramientas de trabajo energético que acumulan la energía del entorno y de las personas con quienes entran en contacto. Limpiarlos regularmente restaura su 'vibración natural' y los prepara para ser utilizados con intención clara. La limpieza es especialmente importante cuando compras un cristal nuevo, después de una sesión de sanación o cuando sientes que 'está apagado'.
1. Agua corriente
Sosten el cristal bajo agua corriente fría (de grifo o de río) durante 1-2 minutos visualizando cómo la energía estancada se disuelve. Este método es ideal para cuarzo, amatista, citrino y jaspe. Atención: no uses agua con cristales que se disuelven o se deterioran con la humedad, como la selenita, la malaquita, la pirita, el lapislázuli o el ópalo.
2. Luz solar
Deja el cristal al sol directo durante 2-4 horas. La energía solar es muy purificadora y también carga los cristales. Evita este método con cristales que se decoloran al sol: amatista, aguamarina, fluorita, cuarzo rosa y citrino pueden perder color con exposición solar prolongada.
3. Luz lunar (el método más seguro)
La luna llena o menguante es el método más suave y universal. Deja los cristales en el alféizar de la ventana o en el exterior durante la noche. Funciona para todos los tipos de cristales sin riesgo de deterioro. La luna llena potencia la carga energética; la luna menguante es ideal para limpiar energías que quieres soltar.
4. Sal seca
Entierra el cristal en sal marina seca durante 24-48 horas. La sal es uno de los purificadores energéticos más potentes de la tradición esotérica. No uses este método con cristales porosos o con inclusiones de minerales susceptibles a la corrosión. Descarta la sal después del uso.
5. Tierra
Entierr el cristal en tierra (en una maceta o en el jardín) durante 24 horas o hasta una semana. La tierra absorbe y neutraliza las energías densas. Es especialmente efectivo para cristales muy cargados. Coloca el cristal en una bolsita de tela para no perderlo.
6. Humo de salvia o palo santo
Pasa el cristal a través del humo de salvia blanca o palo santo durante 30-60 segundos. Este método es rápido, efectivo y seguro para todos los tipos de cristales. La salvia es especialmente buena para limpiar; el palo santo para purificar y preparar para un uso específico.